Algunas tendencias no aparecen por casualidad.
Surgen porque necesitamos volver a sentir algo que habíamos perdido.
En 2026, el interiorismo vuelve la mirada al Art Decó, pero no para copiarlo, sino para adaptarlo a cómo vivimos hoy. Así nace el NeoDeco, una tendencia que recupera la elegancia, el carácter y el valor decorativo… sin renunciar al confort, la funcionalidad y el bienestar.
Pero ¿qué es exactamente el NeoDeco? ¿Y por qué conecta tanto con los hogares actuales?

El Art Decó, surgido en los años 20 y 30, fue una respuesta a una época de cambio. Apostaba por:
Era un estilo optimista, elegante y expresivo. Los espacios tenían presencia y personalidad.
El NeoDeco recoge esa esencia, pero la traduce a una realidad distinta: casas más vividas, más funcionales y pensadas para el día a día. No busca impresionar, busca acompañar.

NeoDeco es una tendencia que equilibra:
Es elegante, pero no recargada.
Tiene carácter, pero no resulta rígida.
Y, sobre todo, apuesta por hogares con identidad propia, donde cada decisión tiene sentido.

El color vuelve a tener un papel protagonista, como ocurría en el Art Decó original, pero en 2026 se aplica de forma más consciente y equilibrada.
No se trata de llenar la casa de color, sino de elegir bien qué colores y dónde.
El NeoDeco recupera colores clásicos del Art Decó, reinterpretados para hogares actuales:
Son colores envolventes, elegantes y con mucha presencia, ideales para crear espacios con carácter sin resultar estridentes.
A diferencia del Art Decó más contrastado, el NeoDeco necesita equilibrio. Por eso los neutros juegan un papel clave:
Estos tonos ayudan a que los colores intensos respiren y aportan sensación de calma visual, algo muy importante en los hogares actuales.
En el estilo NeoDeco, el color no se reparte al azar. Se utiliza para:
La pregunta clave no es “qué color está de moda”, sino:
¿cómo quiero sentir este espacio cuando esté en él?
El Art Decó apostaba por materiales lujosos y llamativos.
El NeoDeco mantiene esa calidad, pero la acerca al uso cotidiano.
Materiales que se ven, se tocan y se sienten reales.
Tapizados con cuerpo, tejidos ricos, alfombras con presencia.
El NeoDeco no es plano: se construye por capas que aportan calidez y equilibrio visual.
En esta tendencia, el mueble recupera su papel protagonista, algo muy ligado al espíritu del Art Decó.
Curvas, arcos y líneas envolventes reinterpretan las formas geométricas clásicas desde una mirada más orgánica y cómoda.
El NeoDeco no acumula piezas.
Elige muebles con presencia, pero también con una función clara.
Por eso, los muebles a medida encajan especialmente bien: permiten adaptar esta estética al espacio real y a la forma de vivir de cada hogar.
A diferencia del Art Decó original, más ornamental, el NeoDeco pone el foco en cómo nos hacen sentir los espacios.
Decorar deja de ser solo estética para convertirse en una experiencia emocional.
No hace falta transformar toda la vivienda para sumarse a esta tendencia.
Pequeños gestos pueden marcar la diferencia:
El NeoDeco no impone reglas. Se adapta a cada hogar.
NeoDeco 2026 demuestra que mirar al pasado puede ser la mejor forma de avanzar.
Una tendencia que recupera la elegancia del Art Decó y la traduce en hogares pensados para vivirlos hoy.
Porque las modas pasan, pero los hogares con alma permanecen